lunes, 10 de octubre de 2011

La mágia de Talavante vista por el ojo de Carlos Moncín



Zaragoza tuvo que ser y no Sevilla, como dice la canción. En Zaragoza la Inmortal. Y en la plaza de toros de La Misericordia, a escasos metros de  la iglesia del Portillo, donde descansan para siempre los restos de los héroes de los Sitios de Zaragoza, como Agustina de Aragón, Manuela Sancho o Casta Álvarez. Allí fue, en aquel histórico coso, donde Alejandro Talavante se sublimó de hombre en dios.
Como toreó ayer el extremeño no se puede explicar, porque la inspiración, la improvisación y el arrebato lleno de temple son sensaciones que se perciben pero que no se definen. Los que vivimos ayer la locura de aquellos eternos diez minutos de faena recordaremos siempre ese 9 de octubre de 2011 como el día que un pedazo de torero apellidado Talavante toreó, como nunca se había hecho, a un encastado toro jabonero de la divisa de Núñez del Cuvillo llamado "Esparraguero".
Nadie había hecho nada igual. La faena era de rabo. Sí, sí, de rabo, que nadie se asuste, a Nadia Comaneci le otorgaron siete dieces en los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976 y a los jueces no les tembló la mano y aquí parece que da vergüenza conceder un rabo a quien se lo merece. Pero no hubo lugar porque Talavante dudó y pinchó dos veces arriba antes de lograr una estocada entera en buen sitio. Y eso es de oreja. Dos pinchazos arriba después de la expresión mostrada en el ruedo es de oreja. Es más, si me apuran les diré que con más argumentos que algunas que se cortaron el día anterior.
Así pues no hubo Puerta Grande, pero nadie nos puede quitar ni lo que vimos ni lo que sentimos; pero es que además, un maestro de la imagen como es Carlos Moncín, uno de los mejores fotógrafos taurinos que existen en el mundo, nos regala una colección de instantáneas de la faena de ayer para que nadie se olvide de tan mágico momento con Talavante y Esparraguero entremezclados y entrelazados en una sinfonía de armonía eterna. "Luego dirán que los toros no son arte", comentará Moncín o "Talavante ya tiene su toro blanco, como Antoñete", apuntará Fran en Todo Toros. Frases eternas aplicadas a ese toreo de siempre que capturó con absoluta veracidad Carlos Moncín. Que las disfruten.



2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo con el texto, 'clavao', comunicándole que de paso le he chorado una foto para utilizar en mi blog.

    La condesa de Estraza

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  2. Gracias Carmen, no creo que le importe al maestro, al contrario.
    Saludos

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