domingo, 30 de mayo de 2010

Última novillada en Zaragoza del ciclo "Los orígenes de la bravura"

El festejo que cerraba ciclo en Zaragoza ha resultado, a la postre, el más entretenido. No es que hayamos visto grandes cosas, que no se han visto, pero, en general los que calientan la piedra han salido de la plaza hablando de toros, lo que hacía días que no ocurría.
Hoy hemos vuelto a tener un cuarto del aforo cubierto y se han lidiado seis novillos de Torres Gallego, alguno de los cuales podía pasar por toro en plazas de segunda. En conjunto el juego de los astados ha sido desigual: Noble pero inválido el 1º, justo de fuerzas y mostrando nobleza el 2º, descastado y de mal juego el 3º, sin clase y echando la cara arriba el 4º, mansote pero dejándose el 5º, que ha empujado en varas, y noble y de buen juego el 6º, el mejor de la tarde.
Patrick Olivier: Silencio en ambos y recado en su primero.
Imanol Sánchez: Ovación y vuelta al ruedo.
López Simón: Ovación en los dos y aviso en el que cerraba plaza.
El francés Olivier, corneado en esta misma plaza el 25 de octubre del año pasado por un novillo de Antonio Palla, no ha llegado al aprobado. Con su primero se ha templado con el capote y en los primeros muletazos, y ahí se acabó todo pues el novillo se moría a chorros y él tiene que hacer de enfermero en una pantomima de lo que es la Fiesta. Al final de la faena se descoloca y se sitúa al hilo del pitón. Con el cuarto se ha lucido en los primeros estatuarios pero luego todo han sido enganchones en el contexto de una faena sin argumentos y repleta de muchos pases que no se entienden desde arriba. No se, no se.
Imanol Sánchez es un novillero digamos que recio, que ha llevado a la plaza abundante público de los municipios de Abanto y Pedrola por cuestiones familiares. Ha banderilleado a sus dos enemigos y ha sido jaleado por el respetable debiendo saludar ovación en ambos tras el tercio de rehiletes. Con la muleta lo único destacable lo ha firmado al iniciar la faena del quinto por bajo, pues el novillo echaba la cara arriba. Lo demás todo es mejorable y está a tiempo de hacerlo. Desconoce los conceptos básicos y se coloca donde los toros no embisten. No presenta bien la franela, abusa del pico y deja hueco para que lo vea el toro que le engancha frecuentemente la muleta. Al quinto le receta un bajonazo feo y se le pide una oreja que el Presidente Pasamontes, poniendo criterio a un momento de histeria colectiva, no concede. Viene la bronca. Los partidarios abuchean al comisario y el resto le aplaude. El espada decide dar la vuelta y cuando pasa por el tendido 4 se le recrimina su actuación mientras que cuando llega a la jurisdicción de los de su pueblo se le reconoce la labor. Por lo menos no nos hemos aburrido. A estudiar en verano.
De López Simón nos habían hablado bien. Y tiene cosas. Su primero se lo ha brindado a Jesús Arruga, uno de los héroes de Madrid junto a Carlos Casanova. Se está quieto y demuestra valor con un ejemplar tobillero y que quiere coger. Recibe una voltereta que le rasga la taleguilla y se marca un arrimón metiendo el pico antes de recetar una entera con derrame a su descastado enemigo. Al sexto lo recibe de rodillas con la pañosa y en su quehacer general demuestra mucho valor y temple junto a los defectos de ahogar las embestidas del animal, citar al hilo del pitón y abusar del pico, algo que deberá corregir desde ya para progresar en su carrera. Remata su faena con manoletinas y pincha una oreja que ya tenía en la mano. Se merece que lo pongan otra vez.
Al finalizar el acto se ha presentado en la sala cultural de La Misericordia el libro de Paco Cañamero que biografía a Alfonso Navalón. El acto ha sido introducido por Rafael Martínez Montesa y prologado por el crítico taurino de Aragón TV Javier Valero.

Cuando el actor Valeriano León toreó en Ejea de los Caballeros

Hace unos días mi amigo Jesús Colás me prestó la revista "Mundo Gráfico" con tres fotografías, que reproduzco, pertenecientes a una fiesta campera que tuvo lugar el día 8 de abril de 1930 en la ganadería de D. Fernando Navarro, ubicada en la zaragozana localidad de Ejea de los Caballeros en la cual tomó parte el actor Valeriano León y su Compañía teatral, entre cuyos miembros acierto a identificar al actor Manuel Luna, quien interpretara el personaje de Marcos en la primera versión de la película "Nobleza baturra".

A la fiesta estaba invitado el novillero de Épila Francisco Bernad que tuvo la desgracia de recibir una "gravísima cornada en el bajo vientre, con salida de paquete intestinal. Le dieron veintinueve puntos de sutura y le cortaron diez centímetros de intestino. Su estado produjo gran alarma, pero afortunadamente curó bien y pudo continuar la profesión", según nos cuenta Don Indalecio en su obra "Los toreros aragoneses", publicada en Zaragoza en el año 1932.

Valeriano León (1892-1955) fue un actor de teatro y posteriormente de cine que casó con la actriz Aurora Redondo con la que formó Compañía. En pantalla debutó en 1935 de la mano de Benito Perojo con la obra "Es mi hombre", de Carlos Arniches, con la que había triunfado en el teatro. Posteriormente rodaría "Don Floripondio" en 1939, "A mí no me mire usted" en 1941, "Antes de entrar, dejen salir" en 1943, "A los pies de usted" en 1945, "La otra sombra" en 1948, "Agustina de Aragón" con Juan de Orduña, en 1950; "Padre Pitillo" en 1954, "La lupa" en 1955 y "El Piyayo" y "Curra Veleta" en 1956, estrenadas tras la muerte del actor, que falleció en Madrid a los 63 años.
Foto derecha: Valeriano León (centro) con Aurora Redondo.

sábado, 29 de mayo de 2010

Las "Crónicas taurinas" de Jacques Durand



Hace unas semanas me regalaron el libro "Crónicas taurinas" de Jacques Durand, periodista del parisino diario Liberation, donde se recoge una selección de artículos publicados en el mencionado periódico entre los años 2003 y 2007 y que publicó Edicions Bellaterra en el año 2009.

He de reconocer que en un primer momento no me atrajo demasiado la publicación al creer que las crónicas seleccionadas eran reseñas de antiguas corridas de toros sin más contenido. Craso error. "Crónicas taurinas", que quizá debería aportar un subtítulo que aclarase al lector que el total del libro son historias del mundo de los toros, es un conjunto de relatos variado y ameno donde tienen cabida personajes de contenido profundo en el planeta taurino, de ahora y de siempre, donde el autor demuestra un profundo conocimiento de la cultura tauromáquica aderezada con pinceladas de periodismo moderno. Figuras del toreo como Cagancho, Antonio Reverte, Antonio Ordóñez, Ortega Cano, Pedro Romero, Manzanares, Florentino Ballesteros, Castella, Arruza, El Viti o Curro Romero entre otros muchos, desfilan por el libro y entrecruzan sus vidas junto a personajes de tanta vida interior pero de menos fama que ellos en líneas asombrosas plagadas de anécdotas, chascarrillos y curiosidades de una amenidad tal que su lectura se templa o acelera por momentos, por lo que Juan Ávila, Émilien Castanet o Amor Antúnez "El Andaluz" cobran protagonismo en el interior de unas páginas donde se habla de toros, como si hubieran sido figuras del toreo.

Creo que la manera de escribir de este Jacques Durand tiene sello propio y que no defrauda a quien lo lee. Su obra asoma la cabeza como un libro interesante donde el asunto taurino es el fondo del cuadro pero en el que los protagonistas, que no son otros que los personajes relatados, se sitúan en primer plano para dar profundidad al tema taurino. Su lectura es ágil y será del agrado incluso de los no aficionados, pues la lucha de clases, las diferencias sociales, las guerras inciviles y la fuerza de las figuras humanas suenan como música de fondo en todos los artículos elegidos. A partir de ahí, cada cual es muy libre.

viernes, 28 de mayo de 2010

Una oreja, tres toros y dos banderilleros




Los toros desde el sofá
Hoy, cuando llega el momento de reflexionar sobre lo ocurrido en Madrid en la 23 de Abono, existen argumentos para hablar de lo acontecido.
Un gran toro de Palha corrido en tercer lugar, dos de El Torreón salidos en 5º y 6º puesto, un tercio de banderillas de Carlos Casanova y Arruga vibrante a más no poder y un torero que es Robleño que cortó una oreja que no puso de acuerdo al respetable.
La tarde se abría con Jesús Millán, por lo que preferí acompañar la corrida en estos momentos con un vino tinto "Castillo de Maluenda", Reserva 2003 y con denominación de origen Calatayud, realmente bueno, para degustar unos taquitos de perdiz escabechada traída de la Venta de Malanquilla.
Millán se las entendió con dos ejemplares de Palha, un primero que no termina de entregarse, aunque se deje por el pitón izquierdo y un cuarto que ofrece pocas opciones. Con el que abrió plaza Millán se postra de rodillas para iniciar su faena y se coloca por el derecho a pesar de ser el peor pitón, por donde el toro protesta y engancha. Por el izquierdo, que es mejor, no hay acople y todo queda en probatinas y una suerte de matar deficiente.
Ante el 4º está con oficio el de Garrapinillos aún sabiendo que el palha no tiene opciones. En estas circunstancias se cubre un tercio de banderillas de gran intensidad: Tras quedarse sin toro, Casanova cae ante su enemigo que lo embiste y voltea feamente. El de Ejea de los Caballeros se va hacia el astado sin mirarse y coloca un gran par que es replicado por otro de Jesús Arruga del que sale con la taleguilla abierta el subalterno de Cariñena. Cierra Casanova y se deja arrancar parte del chaleco por el pitón del toro. La plaza se pone en pie y ovaciona a los dos aragoneses en cuyo honor, hace unos años seguramente se hubiera tocado la jota, como hicieron con Nicanor Villa "Villita" y Ramón Laborda "El Chato" en 1895 cuando toreaban ante esa misma afición. Enormes los dos, sin apego a la vida, tragando paquete y respetando a la profesión, al igual que Roberto Bermejo en la lidia. Por cierto, lamentables las declaraciones de Vicente Yestera comparando a Casanova con un lila y menospreciando la labor de los dos aragoneses al comentar que un banderillero donde tiene que estar bien es con el capote. No digo que sea mal profesional Yestera, yo siempre lo he tenido por uno de los mejores, pero que mal aficionado ha demostrado ser, que compañero de más dudoso comportamiento y cuanto daño hacen estas actitudes para los toros en general quienes viven de la Fiesta pero no para la Fiesta.
En segundo lugar ha actuado Fernando Robleño, y se ha enfrentado a un toro que se arrancaba de largo pero que no humillaba y resulta ovacionado en el arrastre, con el que el torero ha estado correcto aunque sin nada que destacar, finalizando su labor de un bajonazo. El quinto es un toro grande y cornalón de El Torreón que cabecea y desarrolla sentido pero que como tiene un fondo de nobleza la saca al final tras una faena larga y consentida de Robleño, que al matar se va de nuevo a la zona baja y se le otorga una oreja "rara", de esas que sólo se dan en Madrid, que es pitada por parte del público y que alguno dirá mañana que es oreja de pueblo.
El tercero de la tarde era Francisco Javier Corpas, un torero sevillano que apadrina Ortega Cano y que le salió en primer lugar el toro de su vida. Un palha con velocidad, violento en banderillas que fue recibido por el diestro a portagayola. Tenía un cortijo en sus astas pero le puntean mucho la muleta al torero. Cuando no le toca la franela descubre al espada el gran toro que tenía enfrente, sobre todo por el pitón izquierdo. La crónica es la de un torero tieso que se deja ir un gran toro de Palha en Madrid. Una ruina. Para no dormir en un año.
Cerraba la corrida otro buen ejemplar de El Torreón, de buena condición pero con el cual el de Castilblanco de los Arroyos no vuelve a decir nada en una faena llena de enganchones. Lo siento por el espada que seguro que llevaba mucho tiempo esperando esta oportunidad y le han embestido dos toros en San Isidro y se va al hotel andando. Tiempo de reflexión.
Dibujos de José María Cano.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¡Qué paciencia, Señor!



Los toros desde el sofá

Hay que reconocer que la corrida de hoy ha vuelto a ser insoportable. Llevamos ya unas cuantas de San Isidro, no vemos nada y la moral flaquea. Eso que en casa, con la cervecita bien fría y las tapitas de jamón y queso hasta el tercero se aguanta, pero a partir de ahí la cosa se complica.

Hoy se lidiaban toros de Samuel Flores, que han resultado mansos 1º, 2º, 4º y 5º y más manejables 3º y 6º. Todos ellos con dificultades y únicamente con ciertas posibilidades el segundo de Padilla y el lote de Iván García.

Juan José Padilla es un torero con dieciseis años de alternativa, cara de hombre, barba cerrada, patilla en boca y que suele llevar unos vestidos poco ortodoxos, por decirlo de alguna manera, como el de hoy, con bordados de uvas un punto "peculiares". Con su manso primero se ha mostrado rudo con el capote, posteriormente se ha abroncado al Presidente por no devolverlo tras el tercio de varas y le ha brindado su muerte a Diego Robles. Todo lo ha hecho por el izquierdo, muy rápido, dando muchos pases a un toro que destaca por su sosería y que le abre camino de una estocada fulminante.

El cuarto se deja. Como ofrece problemas por el pitón derecho, al igual que todos sus hermanos, el de Jerez se entrega por el izquierdo y a veces se siente y torea despacio. El público asiste a la metamorfosis de Padilla que baja la mano y creo que hasta se gusta. Logra algún natural por bajo con cierto empaque y acaba con el manso de un bajonazo. El público le pide la oreja que el Presidente no concede. Padilla, profesional, ni siquiera intenta dar la vuelta al ruedo.

El lote malo se lo ha llevado Luis Miguel Encabo, un manso de pocas opciones en primer lugar y un quinto, que sí ha sido malo, mansito, rebrincado y precioso de lámina, que mira mucho, se vence por ambos lados y está reparado de la vista, según su matador, al que descabella sin lograr introducir la espada.

El lote bueno ha sido para Iván García. El tercero se dejaba y el torero le ha dado pases a espuertas con pocos detalles destacables. Cerraba la tarde un toro que embestía con cierta suavidad por el pitón izquierdo, por lo que cuando el torero se decide a bajarle la mano logra muletazos estimables en tandas demasiado cortas. Al final el respetable se viene arriba por naturales pero el espada cambia otra vez de mano inexplicablemente. Podía haberle cortado una oreja si extrae todo lo que llevaba el toro por ese pitón, pero acaba con él de una buena estocada delantera sin rematar su faena.

En fin, Serafín, mañana más y a ver si es posible que mejor.

lunes, 24 de mayo de 2010

Los de Guadaira noquearon a la terna



Los toros desde el sofá
Esto pinta mal. No hay novilleros. La Fiesta tiene aluminosis en sus cimientos. Los chavales no se preparan adecuadamente y llegan a la alternativa sin conocer el oficio con garantías.
Ahora ya no se llevan las capeas y todos los que empiezan se forman en las Escuelas Taurinas, por lo tanto son los responsables de éstas quienes se deben preocupar del aprendizaje de los novilleros pues en sus manos está el futuro de esos jóvenes que quieren ser toreros. Y desde estas Escuelas se deberían pedir todos los encantes para sus pupilos y becerros con todos los comportamientos para saber resolver los problemas de casta, de bravura, de mansedumbre, de genio...en un futuro.
Hoy estábamos en Madrid, que nadie se olvide, en la cátedra exigente donde se deberá demostrar el valor, el conocimiento del oficio y el arte atesorado. No es una plaza de probatinas sino de demostraciones donde ha salido una novillada de Guadaira con ejemplares mansitos, otros encastados, otros todo lo contrario y uno bueno sin más calificativos. ¿Que qué ha ocurrido?, pues que los cuadrúpedos se los han merendado sin piedad.
Arturo Saldívar no le ha cogido el aire a su primero que tenía un notable pitón derecho y con el encastado cuarto se ha peleado entre enganchones y desarmes. Algún muletazo bueno le hemos anotado así como un mal uso de los aceros. No llega al cinco.
Luis Miguel Casares se ha dejado puntear la muleta por el mejor novillo del encierro mientras su padre lo miraba con cara de no pedirle fuego. Se le ha ido vivo un novillo de los que pasan factura, mientras que con el descastado quinto, pleno de sosería, poco ha podido hacer. Otro que no alcanza el aprobado.
Cristian Escribano ha firmado tres buenos lances por la derecha en el final de su faena al mansito pero encastado tercero después de dos tandas por naturales escupiendo el astado hacia las afueras. El sexto era otro encastado pero con genio que ha planteado muchos problemas que evidentemente el toledano no ha sabido resolver. Sin llegar al cinco es el que mejor nota ha obtenido.
Ilustración: Lienzo "Plenitud", de la novillera Eva Florencia

domingo, 23 de mayo de 2010

La casta brilló por su ausencia en Zaragoza


Una nueva castaña se lidió por novillada en la cuarta del ciclo "Los orígenes de la bravura". Sí han leído bien, el serial de utreros se denomina en Zaragoza "Orígenes de la bravura", y entre los seis juntos no hacían uno. Como castrados y muy blandos han sido los cinco novillos de Miranda y Moreno que han saltado al ruedo de La Misericordia así como el quinto bis de Hermanos Marcén que ha sustituido al inválido de la ganadería titular. Una pena que en una plaza de primera salgan estos novillos que estaban bien presentados, estamos de acuerdo, pero sus blandos remos no sostenían nada más que alrededor de 500 kilos de carne y muy pocos gramos de bravura, la esencia de la Fiesta.
Ante seis así, la negación de lo posterior se produce a priori; es decir, sin novillos bravos no hay Fiesta ni toreo posible, por lo que el cuarto de plaza cubierto por aficionados, abundante tifus y seguidores de los tres toreros se han ido del recinto con cara de circunstancias.
Con este material infumable Sergio Cerezos ha sorteado un noblón sin fuerza alguna en primer lugar y un marmolillo sin un pase que hacía cuarto. Con el que abría plaza el de Teruel ha toreado a la verónica con decoro ganándole terreno a su enemigo para rematar en los medios. Con la muleta está templado por el derecho y ataca mucho hasta que se para su oponente. Por el izquierdo se deja puntear la pañosa y los pases salen de uno en uno ante un novillo que se amorcilla y no sirve para el triunfo. Se tira a no matar y pincha delantero como preludio de una baja y delanterilla.
El cuarto, brindado al matador Juan Carlos Vera, se echa al inicio de la faena y a partir de ahí todo es huero. El toro se amorcilla, al igual que el primero, y es la réplica fidedigna de un toro del escultor bilbilitano Luis Moreno Cutando. De entera delantera se lo quita el de Los Cerezos de en medio. Oportunidad perdida que no desaprovechada. Palmitas en ambos.
Cristian Escribano se las ha visto con dos novillos descastados y blandos, el primero de la ganadería titular y el que hacía quinto bis de Hermanos Marcén. Tal para cual. Con el de MyM ha toreado bien el madrileño a la verónica ganando terreno y rematando con revolera en los medios. Con la muleta la faena la inicia con gusto y pierde enteros cuando se pone por el izquierdo. A partir de ahí nada es igual, la faena resulta desilvanada al cambiar constantemente de mano. Pincha entrando y logra entera hasta la bola a la segunda. Ovación.
Con el quinto da muchos pases en una faena de vuelo bajo por las escasas condiciones del astado. Finiquita de entera y es silenciado.
Muchos queríamos ver a Emilio Huertas en Zaragoza después de que triunfase en las sin caballos del año pasado, pero nada fue igual. Ha toreado bien a la verónica a su primero más eso fue todo, el resto poco propósito; su cuadrilla ha lidiado mal, se ha desmonterado El Víctor por un par bueno y otro en las costillas, ha sonado "El gato montés" de M. Penella a destiempo y el torero ha dado muchos pases y vulgares ante un toro muy parado al que ha liquidado de un bajonazo con derrame. Y a pesar de todo, oreja al canto.
El sexto ha vuelto a ser mal lidiado mientras sonaba la Jota de los toros en versión "piano piano", el bicho era un mansito con el mejor fondo de la novillada que tenía doce muletazos y Huertas sólo ha sabido recetar esos doce de uno en uno entre cincuenta más.
La actuación de este prometedor espada ha sido preocupante, ha tenido detalles pero no lleva a los novillos toreados y además hoy las piernas le flaqueaban más de lo deseado. Supongo que en este caso será bueno el dicho de que "el mejor escriba echa un borrón".
(Acuarela Anna Nelubova)