
... si es que alguna vez estuvo cerca. A día de hoy la cosa no pinta nada bien y el alejamiento entre torero y empresa parece absoluto, lo que no quiere decir que se arreglen mañana mismo y el de Plasencia haga el paseíllo en Zaragoza.
El asunto se ha desarrollado como el guión de la típica comedia de enredo: Un empresario potente le cuenta a un periodista famoso que Mora sería una buena opción para sustituir a Manzanares en La Misericordia y éste lo larga por su medio sin contar con el empresario que se las juega. Al final parece que Juan Mora pide más dinero por torear en Zaragoza que el mismo Manzanares, a quien sustituye, y por consiguiente no hay acuerdo.
Si esto es así y finalmente no viene el triunfador de Madrid y por tanto del mundo mundial al Pilar, será un síntoma más de que esto de los toros no tiene arreglo.
Para empezar, y dado lo bien que estuvo Mora en Las Ventas en el mes de junio, lo lógico hubiera sido que estuviese anunciado por méritos propios en la feria, y más con la cantidad de toreros que se acartelan que poco dicen por estos pagos, y por otros, todo sea dicho de paso. Si esto hubiera sido así, el triunfador de Madrid hubiera venido a Zaragoza en oferta, pero como el destino fue otro, ahora el maestro, que no se siente agobiado por la hipoteca, dice que quien quiera verlo que se rasque el bolsillo.
Y yo digo que si esto fuera normal, Mora querría venir a Zaragoza al mejor cartel de la Feria y a sustituir a otra figura del toreo como es Manzanares, queriendo cobrar su dinero pero en relación con los honorarios de quien ha toreado dos corridas en toda la temporada aunque en una se llevase tres orejas de Madrid, y no más que el torero a quien reemplaza, pues actualmente Manzanares goza de mayor consideración que Mora entre el espectador que llena los tendidos, que no del aficionado.
Yo espero que impere la cordura, que Juan Mora pida lo razonablemente suyo, si es que quiere venir a Zaragoza y la empresa valore a un torero que aportaría mucho a la Feria del Pilar de 2010, si bien es cierto que es posible que Juan Mora no tenga ningún interés a acudir a La Misericordia salvo que le compense mucho económicamente reclamando unos honorarios imposibles de pagar.
Se va agotando el tiempo. Si algún torero triunfa en una de las tres primeras corridas, la empresa lo tendrá más fácil. Si no hay orejas, la opción Mora seguirá planeando sobre La Misericordia.